lunes, 16 de enero de 2017

DOLORES 17



Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi

Llegó el sábado y Carlos acababa de llegar. Tocó el claxon, para que la mujer supiese  que había llegado. Ella salió a recibirlo. Un beso en cada mejilla recibió de él.

Sacó bolsas de compra, con muchísimas cosas que no le había encargado. Las depositó en el suelo de la cocina.

-¿Como estás?

-¡Bien, hijo! Siéntate, que tengo que decirte algo. -Lo dijo en un tono no acostumbrado. Carlos la miró interrogante.

-¿Que me quieres decir?

-Primero te diré que mi padre no se suicidó. -La mujer le contó a grandes rasgos todo lo que sabía por boca de Luis. -Ya nada se puede hacer, quienes lo mataron ya no están entre los vivos. Tengo que decirte otra cosa, no pienses que estoy loca por ello.

-Anda, dime.  Que me huelo lo que es.

-Tengo a alguien. Un amigo de cuando vivía aquí, estamos juntos.

-Eso es una buena noticia, no sabes cuanto me alegro por ti.

-Lo se, lo se. No hace falta que me lo jures, te conozco como la palma de mi mano que para eso soy  tu madrina.

-¿Y dónde, está tu amor?

-Ha ido a buscar sus enseres personales, ya está por llegar. Ya verás como te gusta, a ti también.

Se escuchó la llave girando dentro de la cerradura de la puerta. Por ella apareció un hombre mayor no mal parecido. Se llevó una sorpresa al ver que Dolores tenía visita. Según ella le había dicho Carlos vendría mucho más tarde.

- Os voy a presentar. Luis, este es Carlos, mi ahijado.

Se estrecharon las manos. Los dos eran grandes personas. La mujer miraba a ambos muy satisfecha. De distinta forma los quería a los dos.
Autora Verónica O.M.
Continuará

jueves, 8 de diciembre de 2016

EL PERRITO

  • Imagen realizada por mi con el móvil 

  •   El perrito está cansado
  • de estar en casa todo el día 
  • y necesita socializarse
  • con otros canes
  • ha pillado una barraquera
  • de mil demonios:
  • Buah, Buah, 
  • quiero salir
  • a la calle...
  • Y así se pasa
  • la tarde entera.
  • Verónica O.M.


martes, 6 de diciembre de 2016

DOLORES 16


Bonita imagen de internet
novela escrita por mi


Dolores hizo intención de soltarse, la mujer a pesar de su edad estaba avergonzada de haber tenido aquel momento de debilidad.

-Voy a entrar a casa. ¿Quieres pasar?

-No quiero molestarte.

-No lo haces. Entra y te pongo un café.

Entraron. El gatito estaba al lado del sillón de la anciana durmiendo. Dolores fue a preparar el café, Luis siguió sus pasos y la contempló  apoyado en el marco de la puerta.

-Sabes, Dolores. Muchas veces te imaginé compartiendo mi vida.

-¡Que cosas dices! 

-Es cierto. Desistí de volverte a encontrar, pero a pesar de eso te imaginaba.

-Tienes mucha imaginación. -Quería parecer lo más serena posible, pero las palabras de Luis no se lo permitían. 

-Dolores, a nuestros años no deberíamos perder el tiempo. - El hombre calló de repente esperando su reacción. Ella a su vez sin pensarlo demasiado le preguntó -¿Me estas proponiendo algo?

-Si, querida Dolores. ¿Te quieres casar conmigo?

Ella se echó a reír. -¿A estas edades?

-Pese a ella estás fenomenal.

-Con mis achaques, no vayas a pensar...

La abrazó y  besó en los labios. Ella le devolvió aquel beso delicadamente. 

Pasaron la noche juntos, prodigándose caricias y palabras de amor. De ahora en adelante ya no se separarían.
Continuará


Autora Verónica O.M.

domingo, 27 de noviembre de 2016

MANUEL relato

-Veamos, Manuel, ponga atención a lo que le  pregunto. Si no me entiende a la primera no dude en decírmelo. ¿Está claro?
-Si.
-Empecemos... ¿Qué le sucede para necesitar de mi ayuda?
-No pego ojo en toda la noche.
-Deberá cenar pronto, y después tomarse  una infusión tranquilizante poco antes de irse a la cama. Ya verá cómo descansa mejor.
-Me tendré que tomar dos.
La psicóloga lo miró por encima de las gafas. -¿Dos, porqué?
-Porque después de comer me acuesto hasta las diez.
-¿Y pretende seguir durmiendo?
-Pues, claro. Si no tengo nada que hacer.
Autora Verónica O.M.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

DOLORES 15



Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi

La mujer marchó hacia su casa, pero el trayecto lo hizo mucho más despacio, parecía como si se hubiera quedado sin fuerza alguna.
Lo que Luis le había contado la dejó muy mal anímicamente, su padre por el que había sentido tantísimo cariño no se había suicidado. Tantos años sufriendo por ello. Su madre jamás le perdonó por haberlas abandonado, tiró para adelante, pero lo hizo por sus hijas, por ella misma jamás lo hubiera hecho. Dolores tenía plena convicción de ello.

El gatito salió a recibirla. -Miau, miau, miau.

-Ya estoy de vuelta. Anda tunante, deja que cierre la puerta.

Se sentó en el sillón. El gato, cómo sabiendo su estado de ánimo se acercó a sus pies ronroneando.
Lo cogió en sus brazos y lo puso encima de sus piernas. Pasó su mano derecha por su pelaje. Él se dejó acariciar.

Al medio día del día siguiente y estando ella en su pequeño jardín, pasó Luis y se acercó a la cancela llamándola.
-¡Dolores!

La mujer lo miró.

-¿Como va eso?

-Va, Luis, va.

-Me alegro. Esta noche no he pegado ojo, estaba muy preocupado por ti. 

-Gracias. Tampoco he dormido, pero esa sensación que he tenido durante tantos años se me ha quitado de repente. Mi padre no hizo lo que todos pensamos. No nos quiso abandonar. Eso para mi es un alivio, aunque siento una gran tristeza por como fue su final, y el de mi madre no perdonándolo.
Las lágrimas hicieron su aparición e intentó secarlas con los dedos.

No soportaba verla llorar. Un nudo se le formó en la garganta. Se acercó a ella y la abrazó. Ella sin apenas darse cuenta de lo que hacía apoyó la cabeza en su pecho.

Luis la besó en el pelo. Permanecieron abrazados unos instantes. Era el hombre más feliz del mundo, aquello lo había deseado toda su vida.
Continuará
Autora Verónica O.M.

lunes, 7 de noviembre de 2016

DOLORES 14


Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi

-Eso es todo. Siento mucho el mal rato que te he hecho pasar, pero te lo tenía que decir. Se lo prometí a mi padre, y por su cobardía habéis estado engañadas.

-¡Pero es, horrible!

-Lo es, y por años que pasen seguirá siéndolo. Pero tienes que aceptarlo.

-¡Qué remedio! Lo que no entiendo es cómo Alfonso participó en ese crimen.

-En su juventud Alfonso estaba enamorado de tu madre, ella le dio calabazas. ¿Lo entiendes?

-Claro que lo entiendo, pero lo que hicieron no tiene justificación y es inhumano.

-Lo es. Pero se la tenía jurada a tu padre. Zacarías sabía toda la historia, pero de boca de Alfonso. Los dos odiaban a tu padre, no porque fuese malo sino todo lo contrario. Según mi padre, tu madre era de las mozas más guapas de aquí, raro era quien no le fue detrás, pero eligió a tu padre entre todos los demás. Ellos no se lo perdonaron.

-Entiendo. Ellos han muerto y no se ha hecho justicia.

-No, no se ha hecho justicia, pero si te sirve de consuelo te diré que nunca fueron felices. 

-Luis ¿qué consuelo puede darme eso? Uno muy tonto.

-Es lo que hay, Dolores. Nada se puede hacer ya. -Y cambiando adrede de conversación. -¿Te quedas a comer conmigo?

-Otro día será. Ahora tengo que pensar y asimilar todo esto. Iré a casa y me tumbaré un rato a descansar. Te aseguro que lo necesito.

-¿Quieres que te acompañe?

-No, no te molestes conmigo, iré sola. -Dicho esto, la mujer se levantó y se dirigió hacia la puerta. Luis muy atento se la abrió.

-Luis, hasta otro día.

-Adiós, Dolores.

La observó un rato y se metió para la casa muy serio.
Ya había cumplido con lo prometido a su difunto padre. Le supo muy mal tener que hacerlo, ahora ya sabía la verdad y aunque le doliese siempre sería mejor que seguir engañada.

-Padre, ya puedes descansar en paz. -Y se le saltaron las lágrimas, las cuales no se molestó en secar.
Continuará


Autora Verónica O.M.

jueves, 20 de octubre de 2016

ASÍ ES LA VIDA

Venimos solos un día
y se nos espera
con o sin alegría.
Algunos tienen suerte
y viven entre algodones
mientras otros...
ni de eso disponen
para curar esas heridas
que les trae esa vida.
La vida es una joya
para aquellos que tienen
más de lo que necesitan
y absurda y cruel
para aquellos que piensan
que mejor en la nada
que vivir penando
en un mundo dónde
no hay para ellos
ni una miserable
partícula de eso
que algunos denominan
estatus social..




lunes, 17 de octubre de 2016

DOLORES 13





Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi

Al despertar, Rosario alargó su brazo en la oscura habitación.
- ¡Todavía no ha vuelto! -Abrió  la luz nerviosa e impaciente, aquello ya no era normal. Se vistió deprisa, y en zapatillas salió a la calle, dirigiéndose hacia el bar, iba desesperada. No quiso despertar a sus hijas, para que preocuparlas...
Entró en el bar. Llevaba la cara desencajada, Ginés que estaba fregando unos vasos se la quedó mirando no entendiendo.

-Ginés ¿y José? No ha llegado a casa todavía.

Un escalofrío, recorrió la columna vertebral del hombre temiendo lo peor. Recordó que al entrar el día anterior en el bar, algo debía preocuparle ya que incluso le preguntaron por ello.

-Espera, Rosario. Me seco las manos y vamos a buscarle.

La mujer estaba muy nerviosa, también sospechaba que algo grave le había sucedido.

En la calle ya empezaban a transitar algunos vecinos.

-¡Venid, os necesitamos! José no ha vuelto a su casa. -Ginés fue quien habló. La mujer sacaba fuerzas de dónde no las tenía para mantenerse en pie.

Ramiro vio en la calle bullicio, ya sabía el porqué de ello. De pronto se sintió mal, pero intentó dominar su nerviosimo.  Se dirigió hacia el tumulto de personas que por momentos ya se había triplicado. -¿Que ocurre? -preguntó.

-¡José no ha vuelto a casa! -Dijo Rosario muy nerviosa. -¡Por favor, ayúdame a encontrarlo.

Había tanto escándalo,  que salió Zacarías de su casa, y al poco rato allí también llegó Alfonso. Los dos se miraron de reojo, sabiendo cada uno los pensamientos del otro.

Ginés tomó la palabra. -Iremos unos por este lado. -Dijo señalando hacia el río. -Otros que rastreen por allí. -Señaló hacia la otra parte de la aldea.

La mujer acompañó a Ginés y a otros cuántos hombres, entre los cuales se encontraba Ramiro también. Pensó que cuánto antes lo encontraran, antes acabaría su nerviosismo. Bordearon cerca del riachuelo, y un poco más adelante allí lo encontraron.
De la fuerte impresión, Rosario cayó desmayada. Algunos vecinos trataron de reanimarla.
Todos estaban horrorizados. Ninguno esperaba que José hiciera aquello.

Ginés empezó a chillar. -¡Aquí, aquí, aquí está!

Los hombres que habían partido hacia el otro lado, desandaron sus pasos y fueron hacia dónde los llamaban. Zacarías y Alfonso disimularon muy bien, fueron los primeros en dirigirse hacia allí.

-¿Que ha pasado? -¡Joder! -Dijo Zacarías.

-¡Llevaba unos días rarísimo! -Ahora Alfonso.

Ramiro los miraba a hurtadillas, no se podía creer que tuvieran la sangre tan fría.

-¡Criminales!  -Dijo mentalmente, a la par que se avergonzaba de su propia cobardía.

Llevaron a la mujer hacia el bar, la hicieron sentar en una silla. Ginés le trajo un vaso de agua.

-Rosario, bebe un poco.

Mientras tanto, algunos vecinos descolgaban a José. Había pasado toda la noche al raso.

Dolores y Julia se habían despertado a causa de tanto alboroto. Salieron disparadas a la calle. -¿Y nuestra madre? -Preguntó Julia.

-¡Mamá! ¡mamá! -Llamó Dolores.

Fueron al bar de Ginés, corriendo. Encontraron a su madre tan pálida, que tuvieron la seguridad que algo grave había sucedido.
Continuará
Autora Verónica O.M.

lunes, 10 de octubre de 2016

TERRIBLE microrrelato

-Oh, esto es terrible. -La niña se lamentó. Tenía varios granitos en su rostro y no se le ocurrió otra cosa que tapárselos con maquillaje de su madre. El efecto obtenido fue lamentable. Pero ella así no lo vio...
Verónica O.M
Imagen de internet


viernes, 16 de septiembre de 2016

DOLORES 12

Bonito dibujo de internet


Cuando todos marcharon, Ginés el dueño del bar cerró la puerta y se dispuso a barrer. Todavía pasarían sus dos buenas horas antes de apagar la luz.

-Ahora es el momento. Todos ya estarán en sus casas. -Dijo
Zacarías a Alfonso.

José yació en el suelo, inconsciente un rato, pero se movió un poco y Alfonso le pegó con su bota una patada en el estómago.

Ya tenían la cuerda preparada para el ahorcamiento.

Cuerda corrediza:
Se aplica al nudo que se hace con una sola cuerda, formando una o varias anillas en un extremo y metiendo el otro extremo por ellas, de manera que la cuerda se deslice y apriete con facilidad

Zacarías fue quien lo preparó todo, Alfonso lo sujetó lo más derecho posible. El primero introdujo la cabeza de José por el lazo y Alfonso de golpe lo soltó, el pobre hombre estaba aturdido por todo lo sufrido, y se movía sin poderse librar de su tortura. Al rato ya expiraba.

-¿Has visto que fácil ha sido?  -Dijo Zacarías. Los dos, sin remordimiento alguno, quitaron la piedra ensangrentada del lugar dónde estaba, y la tiraron al riachuelo que pasaba cerca.

Pero a Ramiro, el padre de Luis, algo no le cuadraba. Fue la forma en que José entró en el bar. Hacía poco rato que Zacarías y Alfonso habían salido de allí, y pensó que había tenido algún contratiempo con aquellos dos elementos. Llamó su atención, haberlos visto salir en la oscuridad del camino que llevaba hacia los árboles. Parecían llevar prisa ya que ni repararon en él.
Intrigado se dirigió hacia allí. Horrorizado contempló como José estaba colgado del árbol, y al parecer ya muerto.

-¡Canallas, vosotros lo habéis hecho! -Dijo en voz alta.
Su primer pensamiento fue descubrirlos, pero le entró un miedo atroz.
-¿Y si a mi, me hacen lo mismo? -Entró de nuevo en casa, como si  nada hubiese visto. Pero aquello jamás lo pudo olvidar, lo llevó en su pensamiento como una penitencia a su cobardía.

Mientras tanto, en casa de José pensaron que el cabeza de familia se retrasaba. En alguna ocasión ya había sucedido, así que no se preocuparon demasiado. Y cenaron solas.
Al día siguiente, Rosario su mujer le haría ver que aquello no le gustaba demasiado. Aunque no sería demasiado estricta con él, al considerarlo un buen marido y padre ejemplar.

-Buenas noches, hijas. Que descanséis.

-Buenas noches, mamá. -Dijeron casi a la par.

Les cerró la puerta dirigiéndose a su alcoba matrimonial. Pensó que José intentaría hacer el menor ruido posible para no interrumpirle su descanso.
Autora verónica O.M.
Continuará

n.c.

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