![]() |
| Imagen de internet obra cómica escrita por mi |
Romeo ya tenía el agua del baño preparada, se iba a bañar y se quedó en calzoncillos de esos bien largos.
Cerró la ventana de un golpetazo, ya que tenía miedo a resfriarse.
Se metió en el agua, y al estar demasiado caliente pegó un grito, suerte que no tenía vecinos, ya que los hubiese a todos asustado, pensarían que algo gordo le habría sucedido.
No había vecinos, pues susto para ellos tampoco...
Con un cacito, se echó agua en la cabeza, se la frotó con una pastilla de jabón, y restregó su pelo con cuidado, no quería que se le cayesen más de los debidos.
Pero ni con esas...en sus manos un gran matojo se le habían quedado, y al verlos su corazón de pronto se le había acelerado.
-¡Rediez, pronto no tengo ni un pelo! y todavía estoy sin amancebar, como no me dé prisa a Julieta para mujer no pillo, así que esta noche me declaro ya en serio, que llevo años perdiendo el tiempo.
Cuando tuvo su pelo aclarado, empezó a lavarse el cuerpo, había que ser memo se estaba quedando en los huesos, si más parecía a Don Quijote, que a uno de alta alcurnia como era el, seguro que debido a sus escarceos de sexo sin freno.
Se secó con una gran toalla, que en sus tiempos seguro que era blanca, pero ahora era más bien parda, pero era corto de vista así que a el, le seguía pareciendo bien blanca.
Una vez aseado, se dispuso a cenar con cuidado, no quería mancharse y para ello se puso delante un gran trapo que ató a su cuello, y que cubría también su cuerpo y piernas.
-¡Parezco un bebé! de esos que te echan la papilla encima si te descuidas, hay que ser torpe pero sino lo hago me pongo sucio como un cerdo. Estoy deseando amancebarme, bueno casarme que queda más moderno, para ver si Julieta me lleva por mejor camino, que esto de ser soltero ya me está cansando...
Verónica
Continuará



