martes, 10 de agosto de 2010

SE MARCHÓ REFLEXIÓN

Cuando alguien que amamos se va, se quedan dentro de nosotros, cosas que hubiéramos querido decir, que nos ahogan, pero poco a poco llegamos a tener esa paz que deseamos, cuando han sido buenos sentimientos los que hemos tenido hacia esa persona que se marchó.
Verónica

8 comentarios:

Beatriz dijo...

Si, eso es muy cierto Vero. Lindo post.

Veróni-ca dijo...

Beatriz:
Me alegra amiga, que coincidamos en mi reflexión, y que te guste.
Feliz día
Besitos

ARIADNA dijo...

ANTES QUE NADA GRACIAS POR LA DIRECCION QUE ME DISTE¡¡¡
REFLEXION MUY LINDA, POR QUE AL FINAL LAS PERSONAS QUE AMAMOS SIMPRE SE VAN¡¡¡
BESITOS

Verónica dijo...

ARIADNA:
No me las tienes que dar ningunas gracias ¡somos amigas jajaja!
Es verdad eso que dices, siempre se van, algunas por fuerza mayor y no tienen culpa de irse.
La vida amiga Ariadna es así, y hay que aceptarlo.
Besitos amiga

Es-Fácil dijo...

Precioso texto :) Yo aún añoro a quien un día se fue, y tenía que pasar pero aún así te quedas muy mal...

Verónica dijo...

Es-Fácil:
Muchas gracias me alegra que te guste.
Añorar siempre lo harás, aunque te irás acostumbrando a vivir sin esa persona.
El tiempo mitiga el dolor que nos produce la partida.
Feliz día
Un saludo

Andrés dijo...

Lo de las cosas que hubiéramos podido decir a nuestro amor, y no llegamos a decir, es una verdad como un templo.

Saludos.

Verónica dijo...

Andrés:
Bienvenido Andrés a este blog.
Es cierto se nos quedan muchas cosas dentro, que de haber tenido ocasión hubieramos dicho.
De todas maneras, el tiempo se encarga de mitigar el dolor que nos produce esa partida.
Feliz día Andrés
Un saludo

n.c.

visi.

nc