lunes, 13 de enero de 2014

LA CITA microrrelato

Ya se había duchado y maquillado. El vestido que iba a ponerse estaba muy bien colocado y encima de la cama, esperando a que la mujer decidiera a ponérselo, pero no lo hizo hasta el último momento para que no se arrugase.
Se vistió dado la hora que ya era. Intentó subir la larga cremallera de la parte de atrás, pero ni para arriba ni para abajo estaba completamente atascada, así que se quitó el vestido e intentó que el carro (de la cremallera) rodase sin conseguirlo. Ya nerviosa y cabreada le pegó un tirón tan fuerte que se rompió.
-¡Jope! ahora que me pongo. -Buscó en el armario y no encontró nada apropiado. Así que con todo el dolor de su corazón decidió no ir.
En la puerta de un restaurante un hombre miraba el reloj impaciente.
-¡Otra que me da plantón! -agachó la cabeza y se marchó...
Autora Verónica O.M.

7 comentarios:

Jhossef dijo...

Que mala suerte la de ambos, y esta vez nadie lo iba a dejar plantado. Abrazos Verónica.

Nieves dijo...

El que dejara plantado a ese hombre por un simple "Que me pongo" deja claro (al menos a mi) que no tenía el mínimo interés en él.
El pobre hombre creerá tener mal fortuna pero yo le diría que es todo lo contrario.

Besos!!

MAR dijo...

Jolines¡ con la bata de estar en casa...
Bss

Verónica O.M. dijo...

Para Jhossef
Una cremallera cambió la historia.
Un abrazo Jhossef

Verónica O.M. dijo...

Para Nieves
Nieves, pudieras llevar toda la razón.
Besos

Verónica O.M. dijo...

Para MAR
Jaja, no le parecería adecuada.
Besos

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Cuando los hados no están de nuestro lado. UN abrazo. Carlos

n.c.

visi.

nc