martes, 24 de agosto de 2010

CURIOSIDADES

Una mañana estábamos en casa todos acostados.
Sentímos golpear la persiana de la ventana de la habitación, y una voz un tanto extraña dijo:
¡Mama, mama!
Le pregunté a mi pareja, que es eso?
¡No se! dijo, vamos a verlo....
Y vimos a una hurraca, que al escucharnos, muy rápido se marchó de allí acelerada.
 A partir de aquel día cada día venía, la escuchábamos con su peculiar llamada a nuestra ventana.
¡Mama, mama!
¿Pensaría, que yo era su mama?
Verónica

4 comentarios:

Beatriz dijo...

ja,ja!!! eso pienso yo de mi gato cuando me sigue por toda la casa y pretende, sobre todo cuando hace frío, estar a upa todo el día. Me hiciste acordar a eso.

Verónica dijo...

Beatriz:
Es que amiga tienes un gato muy listo, jajaja.
Me alegro, de haberte hecho recordar eso.
Feliz tarde
Abrazos

Es-Fácil dijo...

Acabo de enterarme de que las urracas hablan :P
Un abrazo.

Verónica dijo...

Es-Fácil:
Al parecer hablan, cuando se las enseña de pequeñas.
Aquella era de un vecino, nos enteramos con el tiempo de ello, era muy graciosa.
Feliz día
Abrazos

n.c.

visi.

nc